©Germán Flores Hernández

Inadvertida por el gran público, la obra se abre paso entre la perecedera estirpe de lo mucho y vano publicado en la última década. Su factura sencilla dice poco de la sabia materia que el contenido esconde y, al contrario, dice mucho de la manera del sabio autor de este libro de escueto y noble título: Etimologías, de Germán Flores Hernández.
Reconociendo la estirpe de la que forma parte, esa de la que en algún momento del siglo VI cautivó a san Isidoro de Sevilla y lo llevó a bautizar su obra con el mismo título, noble y escueto (…) la obra del veterano profesor Flores Hernández es hoy un portento del saber y una delicia del leer. Punto de partida y de llegada, la lengua resulta el objeto de la investigación y el sujeto mejor provisto para lograrla con fortuna. Cada artículo se inicia con una reflexión de uso, o al revés. El ojo etimologista selecciona voces muy variadas dentro del paradigma infinito de la lengua y las presenta como si quisiera indicar que esa variedad resulta su destino más afortunado. El conjunto alcanza cotas virtuosas gracias a la múltiple imagen de las unidades léxicas descritas.
La búsqueda de los orígenes es encantadora y las formas de su erudición cautivan. Ámbito de investigación lingüística infrecuente entre nosotros, queda ya en activa circulación. La humildad del maestro engalana al autor y lo corona. Los lectores huérfanos quedan necesitados de más y más y piden al realizador nuevas entregas para que lleguen pronto.
Francisco Javier Pérez











