©Emilia Laurel

Este libro guarda en su interior fragmentos de una vida plena de anécdotas e imágenes de su autora, quien ha construido desde su arte un precedente en la historia del tatuaje en Venezuela.
Emilia Laurel, la primera tatuadora del país, traza líneas que son, a su vez, el cuerpo y el alma de sus dibujos, la autobiografía de sus viajes por el mundo y sus experiencias. La creación acá es vista como un acto de amor. Una sutil contienda entre el autor y su obra.
Emilia ha sido pionera y referente que abrió caminos a los modificadores corporales, y a quienes hemos elegido este oficio como medio de expresión artística.
Es curioso que una forma del arte que toma el cuerpo como lienzo sea tan efímera como la vida misma, que cesa en el momento que dejamos el cuerpo a la tierra. Culturalmente, el tatuaje ha permitido que todo aquello que conforma el imaginario cosmogónico hallara un medio íntimo para manifestarse. Es así como Emilia recrea esta parcela sensible que nos habita desde siempre, sacándola desde muy dentro de los arquetipos de nuestra mente hasta la superficie, el tejido que nos cubre, el más preciado: nuestra piel.
Marianela Cabrera


