©Hildegart Acosta

La palabra del hombre tiende en secreto a una extensión máxima de dos sílabas, a partir de estos versos de Eugenio Montejo, Hildegart Acosta concibe Sobre olas, un poemario que, como el mar, ofrece un paisaje hermoso y vivaz, con calados profundos que invitan a sumergirse en la lucidez de su propuesta estética. El lenguaje cabrillea Sobre olas para dar cuenta de ausencias y reencuentros, de la realidad esquiva en su eterno juego de transformación.
Las palabras remontan Sobre olas y se convierten en mensajeras elusivas que anuncian el carácter doble de las cosas. Cualidad que evoca a Jano, dios bifronte que con sus miradas devela lecturas de una realidad posible. Dos visiones que se suspenden más allá de la inmediatez, de los comienzos que se dan Sobre olas o en la profundidad donde habita la memoria.
Hildegart Acosta imbrica frases y temas con ritmo preciso, indaga en la exploración del lenguaje poético, en su capacidad para nombrar, con dos sílabas, las pasiones e inquietudes que bracean en los mares que todos llevamos inscritos en el alma.
Les Quintero


