Por Quim Ramos

Caracas de 8 a 5, Caracas en horario de oficina, Caracas en modo oficina, una oficina al borde del colapso, caótica, cómica… y peligrosa.
Caracas, siempre Caracas, la malhumorada, la absurda, la jodedora, la inquieta. Una ciudad que respira burocracia, nostalgia y plomo. Y en el centro de este bigbang en proceso, la horrible e imprescindible notaría, el espejo en el que se refleja la ciudad.
Una frenética desproporción que no podemos sino amar y que Luis Garmendia nos presenta, qué digo nos presenta, nos sirve en bandeja de plata para que nosotros, los lectores, los afortunados lectores, podamos degustar este manjar cocinado con humor, violencia y mucha nostalgia. Porque Luis ha escrito esta historia como quien abraza a una amante convulsa, errática, tierna, vulnerable, violenta, pero con una sonrisa de complicidad a flor de piel. Una amante siempre a punto de dejarnos, que sabemos que nos hace daño, pero que somos incapaces de abandonar.
Quim Ramos


