Tinta y memoria En Caracas de 8 a 5

Por Quim Ramos

Caracas de 8 a 5, Caracas en horario de oficina, Caracas en modo oficina, una oficina al borde del colapso, caótica, cómica… y peligrosa.

Caracas, siempre Caracas, la malhumorada, la absurda, la jodedora, la inquieta. Una ciudad que respira burocracia, nostalgia y plomo. Y en el centro de este bigbang en proceso, la horrible e imprescindible notaría, el espejo en el que se refleja la ciudad.

Una frenética desproporción que no podemos sino amar y que Luis Garmendia nos presenta, qué digo nos presenta, nos sirve en bandeja de plata para que nosotros, los lectores, los afortunados lectores, podamos degustar este manjar cocinado con humor, violencia y mucha nostalgia. Porque Luis ha escrito esta historia como quien abraza a una amante convulsa, errática, tierna, vulnerable, violenta, pero con una sonrisa de complicidad a flor de piel. Una amante siempre a punto de dejarnos, que sabemos que nos hace daño, pero que somos incapaces de abandonar.

Quim Ramos

Un paseo por la nostalgia

Mirco Ferri

Un día cualquiera en una oficina pública de Caracas se transforma en una situación de rehenes, en la cual los cinco empleados, encerrados en un pequeño espacio, tendrán todo el tiempo para repasar sus vidas, sus logros, sus fracasos, sus amores y desamores, sus anhelos y desilusiones, mientras tratan de descifrar lo que ocurre al otro lado de la puerta. Y sus reflexiones, que nos tendrán a nosotros lectores como sus íntimos confidentes, nos traerán a la memoria momentos estelares, ya sea por su grandilocuencia, tragicidad, o ridiculez, del pasado reciente de Venezuela.

Garmendia, además, nos invita a un paseo espiritual por su propia interpretación de Caracas, la que lo formó como persona: me refiero, por supuesto, a la de la infancia y la primera juventud. Sus precisas descripciones de lugares que ya no están, o que están totalmente desfigurados, son en el fondo una declaración de amor por la ciudad que fue, y que hoy es otra cosa. No necesariamente mejor o peor; diferente, en todo caso.

Esta novela de Luis Garmendia es un testimonio entrañable y sumamente valioso para quienes vivimos esa época y esa geografía, que hoy nos parece tan lejana en tiempo y espacio. Tómense su tiempo para saborearla, como los wiskis que decantaba César en la barra del café Catuche, su reducto a la hora de la derrota, y permitan que las palabras les brinden un singular paseo por la nostalgia.

Mirco Ferri

Luis Garmendia

Luis Garmendia: Psicólogo clínico dedicado a otra cosa por sugerencia de sus pacientes. Su afición a la narrativa ha sido una consecuencia de ello. Ha sido guionista de programas radiofónicos y tuvo alguna incursión televisiva. Acompañó a Javier Miranda-Luque (1959-2023) en su idea de la fundación del blog de narrativa Transtextos, con el que colaboran más de treinta escritores latinoamericanos de trayectoria e inéditos. Sigue formando parte de ese comité editor, junto a Mirco Ferri y Quim Ramos.