Joham P.M.

Foto: Diego Ramírez

Nacido en esa época turbulenta en la que los portales dimensionales se abrían aleatoriamente en el continuo del espacio tiempo caraqueño, este crononauta aparece en el seno de una familia como recién nacido, allá por las inmediaciones de la subida de Gato Blanco, Catia.

Al raspar el bachillerato en la Unidad Educativa Marilyn Manson, se empiezan a despertar varias de las neuro-memorias RAM que estaban en estado latente en su cotufa, conteniendo uno de estos archivos neuronales el texto original de Arepacop. El manuscrito holográfico estaba escrito en amarín (lengua antigua de las arepas), y se cree que es una copia de un pergamino más antiguo.

Emocionado con el descubrimiento del texto, procede a volcarlo como de autoría propia porque, de todas maneras, no hay más nadie que entienda amarín, y menos si está en runas Tamasari caligrafiadas astutamente con el método Palmer para crear más confusión.

En la actualidad, trabaja como arqueólogo de anacronismos y fotógrafo de espejismos. Según él, está a punto de traducir otro pergamino alojado en una de sus memorias, que se activó con un lamparazo mental después de un buen guamazo de Quago.

María Elena Corrales

María Elena Corrales, una destacada profesional venezolana radicada en Washington, se formó inicialmente como ingeniero. Luego de una larga carrera como consultora internacional y en altos cargos de responsabilidad, asume por fin, en la jubilación, su pasión por la escritura. Con su seriedad acostumbrada decidió formarse para el nuevo oficio. Realizó talleres de escritura creativa en Fuentetaja (Madrid) y una maestría en la Universidad de Salamanca. En su libro Desarraigos aborda el dolor y la complejidad del proceso migratorio venezolano a través de personajes de diversas edades y de distintos ámbitos y niveles económicos. El desconcierto de la pérdida y el sufrimiento producido por el desarraigo son los protagonistas de todos ellos.