{"id":728,"date":"2024-12-12T12:39:55","date_gmt":"2024-12-12T12:39:55","guid":{"rendered":"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/?p=728"},"modified":"2024-12-29T21:07:39","modified_gmt":"2024-12-29T21:07:39","slug":"el-hombre-roto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/2024\/12\/12\/el-hombre-roto\/","title":{"rendered":"El hombre roto"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/El-hombre-roto-1024x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-729\" style=\"width:475px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/El-hombre-roto-1024x1024.png 1024w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/El-hombre-roto-300x300.png 300w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/El-hombre-roto-150x150.png 150w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/El-hombre-roto-768x768.png 768w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/El-hombre-roto-350x350.png 350w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/El-hombre-roto.png 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Corre la \u00faltima d\u00e9cada de los a\u00f1os treinta en una Venezuela a\u00fan rural y llena de belleza buc\u00f3lica, pero tambi\u00e9n de penurias y guerrillas internas. En este contexto Luis Ferm\u00edn Guti\u00e9rrez recrea <em>El hombre roto<\/em>, su segunda novela, que puede leerse como una historia de amor, como una novela de formaci\u00f3n (Bildungsroman), o como el relato \u00edntimo de un ambicioso joven que, buscando una vida mejor, es arrastrado por la contingencia y el azar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El hombre roto<\/em> es una representaci\u00f3n conmovedora de la condici\u00f3n humana, que explora la fragilidad y la fortaleza del esp\u00edritu mientras se navega por la complejidad del amor y el autodescubrimiento. Ambientada entre Caracas, Maracay y Ocumare de la Costa, esta historia refleja las luchas personales del protagonista, as\u00ed como el cambio cultural y social de aquella \u00e9poca. La transici\u00f3n de lo rural a lo urbano simboliza un viaje m\u00e1s amplio hacia la modernidad y el progreso, marcado por desaf\u00edos y oportunidades que constituyen una suerte de laboratorio donde se fragua la reciedumbre del alma del joven que se busca a s\u00ed mismo por caminos an\u00f3nimos e imposibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Ferm\u00edn Guti\u00e9rrez nos ofrece una historia vibrante y profundamente hermosa, donde los personajes, cada uno a su manera, debe recomponer el tejido fracturado de su vida. Los escenarios, cargados de memorias, se articulan en el transcurrir de un tiempo que se amalgama en la constante b\u00fasqueda de Sebasti\u00e1n, y evoca la \u00e9pica odisea de Ulises. El protagonista emprende una carrera personal, que culmina cuando cierra un ciclo de veinte a\u00f1os, mientras el ocaso ti\u00f1e de naranja la tarde y da paso a la oscuridad de una noche rotunda.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El hombre roto<\/em> no solo muestra la precariedad del ser humano a trav\u00e9s de los encuentros y desencuentros, que Sebasti\u00e1n lleva tatuados como el signo de un deseo inalcanzable, sino que tambi\u00e9n es una representaci\u00f3n poderosa de las transformaciones simb\u00f3licas que, como un eco, resuenan en la sombra de las adversidades que colman la existencia.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Les Quintero<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Corre la \u00faltima d\u00e9cada de los a\u00f1os treinta en una Venezuela a\u00fan rural y llena de belleza buc\u00f3lica, pero tambi\u00e9n de penurias y guerrillas internas. 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