{"id":175,"date":"2013-02-05T09:46:00","date_gmt":"2013-02-05T09:46:00","guid":{"rendered":"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/?p=175"},"modified":"2024-05-04T22:38:55","modified_gmt":"2024-05-04T22:38:55","slug":"mientras-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/2013\/02\/05\/mientras-la-soledad\/","title":{"rendered":"Mientras la soledad"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a9Milagros Quintero Panza<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1013\" src=\"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-176\" style=\"aspect-ratio:1.0108588351431391;width:477px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5.png 1024w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5-300x297.png 300w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5-768x760.png 768w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5-354x350.png 354w, https:\/\/lectorcomplice.com.ve\/wp63\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/image-5-150x148.png 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>La galer\u00eda de personajes del libro Mientras la soledad, de Milagros Quintero, nos muestra existencias que sufren de diversos desgarramientos, rupturas y vidas frustradas. La autora trata de expresar otro modo de ser que no da concesiones; ellos sue\u00f1an, pero no lo logran, luchan, pero no es f\u00e1cil: aqu\u00ed no hay nada gratis. Son seres descarnados donde se profundiza en la psique de cada uno, mostrando su dramatismo. Ellos est\u00e1n inmersos en una constante bruma que no es est\u00e1tica, tiene forma de torbellino, de vor\u00e1gine interna muy angustiosa.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>En las narraciones hay una relaci\u00f3n con el tiempo que es concluyente:\u00a0<em>El tiempo no pasa para quien no tiene c\u00f3mo medirlo\u2026 El tiempo es alguien que est\u00e1 ah\u00ed, muy cerca, para burlarse de ti y contemplar tu ruina inevitable.<\/em>\u00a0Es interesante apreciar en estas narraciones los espejos o dobles que se presentan en los personajes. Necesitan de una compa\u00f1\u00eda para mantenerse vivos. Unos son espejos de espejos. Ram\u00f3n Eufrasio, en \u00a1C\u00e1llate gran Benis!, es el reflejo del mu\u00f1eco. Ese ser domina al ventr\u00edlocuo, su due\u00f1o y lo lleva a los m\u00e1s ins\u00f3litos comportamientos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Milagros Quintero titula este libro tomando en cuenta la caracter\u00edstica m\u00e1s importante de los seres que pueblan estos cuentos: la soledad, pero tambi\u00e9n el silencio. La mayor\u00eda son seres solitarios, aun estando acompa\u00f1ados tienen una comunicaci\u00f3n casi nula. \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Encontramos en algunos un halo de misterio y un humor negro que nos produce una risa incontenible, con l\u00e1grimas heladas. Recordamos a Sheila con la boa enrollada desde su cintura con la cabeza en su hombro izquierdo, y gran Benis colocado en sus brazos como un beb\u00e9 que muestra una sonrisa maliciosa. A Josu\u00e9, El profesor, cuando fue arrestado por ser sospechoso del asesinato a su esposa, semidesnudo, con una toalla amarrada a la cintura, despu\u00e9s haber hecho el amor con ella de forma poco ortodoxa. Inolvidable el pobre Rigoberto, al que se le fue el alma antes de morir, por lo que qued\u00f3 flotando en el mar como una ballena encallada.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de las narraciones mantienen el suspenso, pues tienen finales inesperados y en algunos casos la autora nos deja reflexionando sobre el desenlace, dando libertad al lector. Hay pasajes de gran dramatismo, como en \u00c9l llama los domingos, donde la injusticia contra los mayores se hace patente con esta anciana madre, quien prepara los mejores bocadillos y arregla la casa para recibir a su hijo, quien se comporta de manera despectiva y desalmada. Milagros lo muestra simb\u00f3licamente:\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abUna de las rosas que compr\u00f3 el d\u00eda anterior se hab\u00eda marchitado y sus p\u00e9talos ca\u00eddos daban la impresi\u00f3n de que alguien los hab\u00eda regado a prop\u00f3sito sobre el mantel\u00bb.<br>Otra de las escenas m\u00e1s dram\u00e1ticas del libro es en El delirio de una son\u00e1mbula, cuando ella es atada con gruesas correas que aprietan sin misericordia. La son\u00e1mbula\u00a0manifiesta\u00a0en su delirio que:\u00a0<br>\u00abLa libertad, ahora, es quedarme quieta\u00bb.<br>En estos cuentos cada quien vive a su manera, la mayor\u00eda no c\u00f3mo quiere, sino como puede. Hay solamente dos personajes que tienen la capacidad de conducir su vida, al menos con cierta claridad, la madre repudiada por el hijo, quien no se desploma, y Nazaret, quien a pesar de sus dificultades tiene dominio de su persona.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Milagros conduce con gran acierto a estos protagonistas hasta el acto final cuando se cierra el tel\u00f3n. Porque yo los percibo as\u00ed, como actores, que son manejados por los hilos de la vida. Auguro a Milagros muchos \u00e9xitos con este libro, que es su primera creaci\u00f3n literaria, y estoy segura de que mantendr\u00e1 su impulso de creaci\u00f3n, porque m\u00e1s all\u00e1 de la necesidad de ser le\u00eddos, tenemos los escritores la urgencia de la escritura.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Anabelle Aguilar Brealey<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a9Milagros Quintero Panza La galer\u00eda de personajes del libro Mientras la soledad, de Milagros Quintero, nos muestra existencias que sufren de diversos desgarramientos, rupturas y vidas frustradas. 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